lunes, 26 de enero de 2026
El médico e investigador vitoriano Eduardo Anitua, fundador y director científico de BTI Biotechnology Institute, recibió este pasado domingo el Premio Sabino Arana 2025 en el Teatro Arriaga de Bilbao, en el marco de la XXXVII edición de estos reconocimientos. El galardón fue entregado por Arantxa Tapia, presidenta de la Fundación Sabino Arana, en una gala que reunió a una amplia representación institucional encabezada por el lehendakari Imanol Pradales.
En su intervención de agradecimiento, Anitua situó su trayectoria en torno a una idea central: “cómo mejorar la vida de las personas cuando la biología parece haberles puesto un límite” y reivindicó la importancia de vivir más, pero sobre todo vivir mejor.
Durante su discurso, Anitua repasó el impacto clínico y social de décadas de trabajo orientado a devolver función y calidad de vida a pacientes con pérdida de dientes y de hueso, subrayando que los avances desarrollados han permitido recuperar “no solo la función, sino también la estética” y, con ello, una parte relevante de su bienestar.
En una reflexión más amplia sobre salud y longevidad, Anitua apuntó que en las últimas décadas la humanidad ha incrementado de forma notable la esperanza de vida y puso el foco en el reto de vivir mejor, destacando el papel de los hábitos y de los mecanismos epigenéticos. En ese marco, dejó una idea ética de autocuidado con dimensión colectiva: “Cuidar de nuestra salud no es un acto de egoísmo, sino un acto de responsabilidad y de generosidad”.
El reconocimiento a Eduardo Anitua pone en valor una trayectoria científica de proyección internacional en los ámbitos de la implantología oral y la medicina regenerativa, así como su compromiso sostenido con la investigación biomédica “desde Euskadi”.
La presidenta de la Fundación Sabino Arana, Arantxa Tapia, enmarcó el sentido de los premios como reconocimiento a trayectorias diversas que comparten un mismo hilo conductor, subrayando el “servicio a la sociedad”, el “compromiso con Euskadi” y la convicción de que el progreso solo es verdadero cuando es compartido.
Junto a Eduardo Anitua, en esta edición también fueron distinguidos Juan Mari Atutxa, UNRWA, Bera Bera Eskubaloia, Etxeondo y el músico e investigador Enrike Zelaia.